En la zona de Benabarre hay constancia de plantaciones de azafrán desde muy antiguo pero dejó de cultivarse hace muchos años debido a que su rentabilidad era muy baja para el esfuerzo que requiere. Daniel se ha propuesto recuperar el cultivo del azafrán y dedica muchos esfuerzos en cuidar de estas flores tan apreciadas que nacen en otoño a partir de bulbos.
Cada flor produce tres estigmas de color rojo que son las hebras aromáticas y comestibles. Se necesitan unas 140 flores para conseguir un gramo de azafrán.
Durante el periodo de floración es necesario recolectar cada día las flores que se han abierto e inmediatamente separar las hebras de los pétalos. Es un proceso muy laborioso y delicado que se hace de forma artesanal y empleando una tijetita como único utensilio. A continuación se tuesta el azafrán para potenciar su sabor y para que pierda toda la humedad y pueda conservarse.
A final de octubre tubo lugar la floración en Estaña, pudimos ver todo el proceso y escuchar las explicaciones de Daniel sobre todo lo relacionado con esta planta tan especial que os invitamos a conocer. Estas son algunas de las fotos de la cosecha 2013:






